Historia de los Naipes
No son demasiado precisos ni conocidos los orígenes exactos del juego de cartas. Hay quien dice que los naipes fueron utilizados originariamente como simples instrumentos adivinatorios, como el tarot, y de ahí pasaron a convertirse en instrumento de juego de azar, pero la teoría no ha sido suficientemente probada.Se teoriza sobre la posibilidad de que las 52 cartas simbolizan las 52 semanas del año, las 12 figuras corresponden a los signos del zodíaco, las trece cartas de cada palo los meses lunares y los cuatro palos las cuatro estaciones. Es una teoría interesante, pero no demostrable, por cuanto a lo largo de los siglos, no se han alterado sus símbolos ni su grafismo salvo para estilizarlo más o menos, pero nunca para alterarlo.
Sea como sea, parece ser que los primeros juegos de naipes tienen su origen en Europa, muy posiblemente de origen italiano, y se comenzaron a popularizar a partir del siglo XIV.
Refuerza esa teoría el hecho probado de que ya en 1330 se jugaba en España y tenía un cierto arraigo en el país, dado que en ese año el rey Alfonso XI dictó una orden, prohibiendo expresamente a los Caballeros de la Orden de la Banda, que él había fundado, intervenir en “partidas de naipes ni cosa parecida”. Más tarde, en 1387, otro rey español, Juan I, ampliaría esa prohibición a todos sus súbditos, no permitiendo legalmente ningún juego de cartas.
Pero como sucede siempre con esta clase de prohibiciones que van contra el sentir popular, tanto por la diversión que el juego produce en sí, como por sus indudables efectos en lo económico, no con ello se logra erradicar el juego ni mucho menos, y se practica clandestinamente, hasta que ya en 1543 el Estado español estipula que nadie puede entrar naipes en España. Y un año más tarde, concede a un banquero de Medina la exclusiva de ventas de barajas, apareciendo en el siglo XVII, por vez primera, un impuesto que se conoció con el nombre de "renta de naipes".
En otros países europeos suceden cosas parecidas, alternándose las prohibiciones reales con los permisos y licencias que permiten a los diversos Estados recaudar fondos e impuestos gracias a unos juegos que nadie, pese a cuanto se puedan prohibir, dejará de practicar en sus casas o en locales clandestinos.
Así, van arraigando en la sociedad los más variados juegos, desde las inocentes partidas caseras y familiares hasta Ias grandes timbas de casino o de recinto más o menos legal, que hacen correr inmensas fortunas y generan tantas euforias como desgracias.
Se sabe que existen curiosos juegos de naipes hechos de plata y otros metales preciosos, de una notable antigüedad. Especialmente para las artes adivinatorias, se han encontrado cartas no sólo de plata, sino alguna de oro, de origen remoto. Son naipes rudimentarios, pero de un enorme valor histórico y material, que hablan ya, si no de juegos concretos, sí de posible utilidad adivinatoria. Tengamos en cuenta que al tarot, posible origen de todos los juegos de naipes, se le atribuye, con bastante fundamento, origen tan lejano como es el egipcio. Es más, existe un “tarot egipcio” que no responde a ningún capricho, sino a indicios claros de que dicho juego de naipes ya se encontraba en tan remoto pueblo.
Hay quien piensa, incluso, que los naipes pueden tener un origen chino, como sucede con el dominó o el mah-jong, pero lo cierto es que, de provenir de ese país, tendría que ser con anterioridad al propio Antiguo Egipto, y eso ya no parece probable.
Hoy en día, los fabricantes de naipes han derrochado imaginación en recrear nuevos juegos de cartas, sobre todo del grafismo francés o americano, adoptando toda clase de temas a los naipes tradicionales. Así, podemos ver motivos históricos en ellos -egipcios, persas, etruscos, árabes, medievales, etc.-, artísticos -cuadros o esculturas famosos-, culturales, taurinos, deportivos, cinematográficos, políticos, geográficos, conmemorativos, eróticos y un largo etcétera, sin alterar el palo o el valor de cada carta.
También muchos países encargan emisiones de barajas conmemorativas de sus efemérides nacionales, como se encargan en filatelia sellos de conmemoración. Y hemos podido ver barajas como homenaje a la Guerra de Suez, a la de Secesión americana, al jubileo real británico, a la conquista de la Luna o a los éxitos espaciales, a los Juegos Olímpicos y otros muchos acontecimientos. Resulta obvio apuntar que esas ediciones hacen las delicias de los coleccionistas de naipes, que los hay y en abundancia.
En España, un museo del naipe, digno de visitar es el que posee la firma Heraclio Fournier en su sede de Vitoria (Alava), donde por cierto pueden verse hasta naipes circulares, labrados en plata pura, dentro de una amplísima y fascinante colección de barajas de todo el mundo y de todos los tiempos.
El origen del Poker se disputa ampliamente. Existen tantos lugares posibles de origen como existen variedades del juego. La creencia más popular es que los chinos lo inventaron alrededor del año 900 d.C., derivado posiblemente de los dominós chinos. En la víspera de Año Nuevo, 969, se dice que el emperador Mu-tsung jugó “cartas dominós”con su esposa.
Otros afirman que el Poker se origina en el juego persa “as nas”. Este es un juego persa de cinco jugadores, que requiere de un mazo especial de 25 cartas y cinco palos. Sin embargo, se tienen registros de él a partir del siglo 17. Otra teoría se remite al francés “poque”. Los franceses que se instalaron en New Orleans alrededor de 1480 jugaban Poque, un juego de cartas en el que se alardeaba y apostaba. Se afirma que aquí se utilizó por primera vez un mazo de cartas con picas, tréboles, diamantes y corazones.
Existen fragmentos de cartas que datan tentativamente del Egipto del siglo 12 o 13. Algunos sugieren que las cartas modernas se originaron en el juego indio Ganjifa. Podemos observar que saber el origen exacto es tan difícil como obtener una escalera real de color.
La historia del poker en los Estados Unidos tiene algo más de consistencia. El Poker viajó desde New Orleans en buque a vapor por los ríos Mississippi y Ohio. El juego luego se extendió por carro y tren. Durante la Guerra Civil se hicieron populares las modificaciones tale como el stud poker, el draw y el straight. La influenció europea del poker culminó cuando se introdujo el comodín como carta salvaje en 1875.
En 1910, el estado de Nevada declaró a los juegos de apuesta como delitos graves. El Ministro de Justicia de California declaró que el draw poker se basaba en la habilidad y por lo tanto las leyes contra el juego no podían impedirlo. Pero el stud poker era ilegal, dado que se basaba solamente en el azar. Con esta decisión, los juegos de draw poker se desarrollaron y crecieron. Esto hizo que Nevada se revocara en 1931 y legalizara los juegos de casino.
Con las distintas teorías sobre el origen del Poker, una cosa sale a la luz. Es un juego que ha pasado el examen del tiempo y se vuelve más rico y completo con cada generación. Ése es el placer del poker “Dealer’s Choice”. Cada persona que realiza su propia variante agrega una nueva pieza a la extensa y fascinante historia del poker.
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